Sobre mí
Me llamo Ana Mª Valenzuela Lamas, nacía en 1975 y estoy Licenciada en Psicología. Colegiada nº 11884 en el Colegio Oficial de Psicólogos de Catalunya. Hice un Máster en Psicología Clínica en el Hospital General, y además me encanta hacer mil cursos que me den nuevos enfoques y modelos terapéuticos: desde monográficos sobre personalidad a cursos de formación de psicoterapeutas o el Practitioner en PNL.
Vivo en Granollers con mi hijo y mi pareja y desarrollo mi actividad profesional entre Barcelona y Barberá del Vallés. Al menos en el momento de escribir estas líneas.
Hace ya algún tiempo que vengo variando mi orientación filosófica profesional. De hecho, si he de ser sincera, creo que nunca ha estado bien asentada, es algo en constante evolución.
Desde hace también algún tiempo, existe una corriente en Psicología que trata sobre la Psicología de la Salud (en contraste con la psicología de la enfermedad que también recibe el nombre de "de la salud"). Esta corriente es la Psicología Positiva, y podéis encontrar mucha información en www.psicologia-positiva.com, un excelente portal dirigido por Beatriz Vera, colaboradora habitual de la revista Mente Sana.
La mía es una Psicología que trata del amor y la alegría, de los sentimientos positivos, de la evolución personal. Y lo hace desde lo académico, desde lo contrastado y contrastable científicamente.
A esta corriente me adhiero y desde aquí trabajo. No sabía que existía hasta que empecé a practicarla, y empecé a poner mi atención en este ámbito, y descubrí que ya existían profesionales reconocidos que hacían lo mismo.
Creo que ser positivo en la vida es una elección de cada uno y que existen muchas formas de conseguir asumir la responsabilidad de la propia vida sin caer en victimismos ni culpas por no haberlo sabido hacer mejor antes.
También creo que "antes" es solo un momento distinto a "ahora", y un momento significa también un espacio distinto. Ahora es otra cosa, y ahora se puede ser positivo y reenfocar el antes desde una nueva perspectiva. Y no hace falta ser filósofo ni terapeuta gestáltico para hacerlo.
Tan solo se necesita un deseo muy simple: ser feliz, y eso, que tanto queremos todos, creo que es fácil de conseguir si uno se enfoca en lo que le gusta, lo que le hace sentir bien, lo que cree que merece. Y sobretodo, si uno se permite que cada vez más cosas le gusten, cada vez más cosas le hagan sentir bien y tener cada vez un mayor sentimiento de merecimiento, elevación y expansión.
En esta página web y en mis blogs comparto mi camino, desde la aceptación de que muchas personas podrán servirse de lo que yo digo y de que muchas otras personas encontrarán poco o nada de ayuda ni inspiración. A estas últimas les pido que aprecien el contraste, es decir, que reconozcan que esto no es lo que esperaban y que eso mismo les ayude a definir lo que sí quieren, lo que sí desean, lo que sí les aportará alguna cosa.